Las heridas de Huancavelica no se abrieron hace unos días, las vidas indígenas dejaron de importar hace casi 500 años.
El asesinato de 4 jóvenes peruanos y un ciudadano extranjero en el distrito de Colcabamba, —ubicado en la provincia de Tayacaja, en la región central de Huancavelica—, durante un operativo militar, revive los recuerdos de la violencia histórica en esta región.
En el siglo XVI, Huancavelica fue una ciudad minera donde se extraía cinabrio para obtener mercurio y luego la plata. Y, al igual que en otras minas como Potosí (Bolivia), muchos indígenas fueron explotados y perdieron la vida en las mitas para enriquecer a la corona española.
En el siglo XVIII, los españoles agotaron los yacimientos. Huancavelica heredó la contaminación de mercurio que existe hasta la actualidad. Hoy son unas de las regiones más pobres en Perú.
Tras el declive minero, las haciendas se expanden despojando y apropiándose de territorios en Huancavelica. Las familias endogámicas que se adueñaron de las tierras esclavizaron y precarizaron la vida de los ciudadanos indígenas.
En 1958, en Lircay, un hacendado ordenó mutilar a un trabajador de su hacienda como castigo por no mostrarle “respeto”, como no arrodillarse ni besarle la mano.
Las condiciones de pobreza y abandono en Huancavelica facilitaron la entrada de Sendero Luminoso, grupo terrorista que atentó contra comunidades quechuahablantes y líderes comunales. El ingreso del Ejército y la Policía también causó terror estatal.
Huancavelica fue una de las regiones más afectadas por el Conflicto Armado Interno. Hubo 1.500 muertos, principalmente en las provincias de Angaraes (644), Huancavelica (491) y Churcampa (209).
En 1982, los Sinchis, una unidad de la Policía, torturaron a cinco comuneros de Santo Tomás de Pata creyendo que eran miembros senderistas. En 1984, en la provincia de Churcampa, militares asesinaron a 10 campesinos de las comunidades de Soccos, Palermo y Manzanayocc.
En 1984, Sendero Luminoso asesinó a 20 campesinos de la comunidad de Anccapa; y en la provincia de Tayacaja, una operación policial de los Sinchis produjo 12 muertos, 11 desapariciones y ocho heridos.
En 1984, soldados del Ejército cometieron violaciones sexuales sistemáticas contra mujeres campesinas de las comunidades de Manta y Vilca. Las víctimas tuvieron que esperar 40 años para que la justicia peruana condenara a los militares.
En 1986 y 1988, miembros de SL asesinan a 26 campesinos en los centros poblados de Cuticsa y Puyhuan. En 1989, senderistas asesinaron a 55 campesinos de los centros poblados de Chupacc y Santo Tomás de Pata; y también a otros 20 campesinos de las rondas de Acobambilla.
En 1990, en Tayacaja, un grupo de paramilitares asesinó a 18 personas, entre ellas, había mujeres, ancianos y niños. También desaparecieron 7 personas. En aquel año, un grupo de encapuchados, presuntamente del Ejército, asesinaron a 18 ayacuchanos en el barrio de Picca Junco, en Pampas.
En abril de 2026, cuatro peruanos de las regiones del Sur y Centro fueron ejecutados por miembros del Ejército Peruano.
Jaime Bendezú Paraguay (28) vivía en el barrio de Tinyacc de Colcabamba. Se estaba formando como danzante de tijeras. En su velorio recordaron su compromiso con las fiestas costumbristas colocando su máscara de jarjamacho.
Cristian Vilcatoma Águila (18) era del centro poblado de Sanabamba (Ayacucho). Jugaba de mediocampista en el club Sport Juventud Libra Vizcatán. En mayo iba a estudiar mecánica automotriz en el instituto Senati.
William Núñez Soto (19) vivía en el centro poblado de Castillapata. Era arquero y delantero. Jugaba en la Copa Perú. Sus compañeros lo despidieron vistiendo la camiseta de su equipo Cuatro Esquinas.
Wilder Romero Sivipaucar (30) era del sector Alto Chirani (Junín) Era de una familia de agricultores. Creció rodeado de plantaciones de naranjas en la selva central.
Las vidas indígenas siguen siendo maltratadas, explotadas, empobrecidas y masacradas desde hace siglos en el Perú.
Fuentes bibliográficas:
- La ciudad del mercurio. Huancavelica, 1570-1700 – Carlos Contreras
- Hacienda, comunidad y campesinado en el Perú – José Matos Mar
- Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR)
- El umbral de la memoria. Pasado, presente y futuro en las memorias de la violencia en Huancavelica.
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